TRIPOLI, Libia.- Las fuerzas gubernamentales libias amenazaban con desatar hoy la "batalla decisiva" para recuperar Misrata, una de las últimas ciudades bajo control de los insurgentes, cuando faltan unas horas para una votación en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre una zona de exclusión aérea para frenar la represión, ante la pasividad de la comunidad internacional que no se decide a intervenir en la guerra civil para detener el baño de sangre.
El régimen de Muammar Gaddafi anunció una ofensiva inminente contra Bengasi, sede de la dirigencia de la oposición, y luego la batalla de Misrata. El avance de las fuerzas del dictador provocó un éxodo creciente de la población hacia la frontera egipcia. (AFP-NA)